martes, 8 de abril de 2008

HP-40 / B / 20 / IIa

Los muchos años trabajados en la obra pública habían hecho de él un hombre gris, gris cemento. Tanto era así, que el día en que cayó dentro del hormigón aún fresco de la pila de un puente nadie le echó en falta. Sus compañeros asumieron una pequeña parte de trabajo extra sin saber de dónde venía. Años después, su nómina sigue llegando.

Más pero no mejor (porque hay lo mismo) en Ídelo el de los cuentos

5 comentarios:

Unknown dijo...

Sé que es durísimo dejarse un comentario a uno mismo; unque sea en un blog común. Si la masturbación existiera en el bloguerío tengo claro que no sería muy distinta de autocomentarse.
Pero tengo que hacerlo como parte de mi celebración personal. Este relato que se lee aquí encima va a ser publicado en un libro y a uno que mal que bien va sacando adelante una ingeniería eso le parece la octava maravilla del mundo. Así pues os informo que el respecto me hace muy feliz.

Calíope dijo...

Una vez más, mis mas sincera enhorabuena al autor.
Bueno,visto el exito, ya sabes, continua con tu lado literario.
1beso

Anónimo dijo...

enhorabuena, churrero a domicilio... eres un baúl lleno de sorpresas... jejeje!!!!

Tu consigna salmantina

Unknown dijo...

Y qué forma de entregar los churros ¡!

Anónimo dijo...

De hecho, creo que deberíamos crear una entrada "ad hoc" para celebrar el éxito de uno de nuestos colegas.
El microrrelato era una virguería, así que la publicación era la justa consecuencia a tamaña causa :-p.
Por cierto, te informo de que hay por ahí concursillos varios d elo tuyo. Visita escritores.org. Creo que hasta dan pasta.

Besos!!